El ceviche es un plato donde no hay fuego, por lo que cada detalle importa. La frescura, el corte y la manipulación del pescado determinan el sabor, la textura y la seguridad del platillo.
1. La importancia de la frescura
El ácido del limón no “mata bacterias” como lo haría el calor.
Por eso, mientras más fresco esté el pescado:
- mejor será la textura final
- se reduce el riesgo de contaminación
- el sabor es más limpio y marino
Los pescados ideales son los de carne blanca firme: robalo, huachinango, mojarra, dorado o tilapia fresca.
2. ¿Por qué cortarlo fino?
Cuando cortas en láminas o cubos pequeños:
- el limón penetra rápidamente
- la textura se vuelve pareja
- la superficie se “cocina” de forma uniforme
Esto evita que haya zonas muy duras o partes casi crudas.

3. Cómo prepararlo correctamente
- Mantén el pescado frío en todo momento.
- Usa un cuchillo filoso para cortes limpios.
- Retira piel, espinas y partes oscuras.
- Corta en piezas pequeñas y regulares.
- Mezcla con limón, sal y aromáticos.
4. Tiempo de “cocción” ideal
Dependiendo del grosor:
- Láminas finas: 5–8 minutos
- Cubos pequeños: 10–15 minutos
- Trozos gruesos: 20+ minutos y quedan duros
Conclusión
El ceviche perfecto es fresco, brillante y equilibrado.
Y todo empieza por dos cosas simples: un pescado fresco y un buen corte.


