La piedra para pizza, también llamada piedra refractaria, es uno de los secretos más usados por pizzerías profesionales para conseguir bases doradas, crujientes y con ese punto perfecto entre firmeza y suavidad.

1. Cómo funciona la piedra

El material refractario absorbe muchísimo calor y lo retiene durante todo el horneado.
A diferencia de una charola, cuya temperatura baja en cuanto colocas la masa, la piedra mantiene su calor estable. Esto permite:

  • Dorar la base de inmediato
  • Evitar que la masa quede aguada
  • Sellar la humedad
  • Crear textura crujiente por fuera y suave por dentro

2. La clave está en la transferencia de calor

Cuando la masa toca la piedra caliente, ocurre una transferencia de calor directa que imita a los hornos de leña.
Ese choque térmico inicial es lo que genera:

  • Burbujeo uniforme
  • Color dorado parejo
  • Base firme que no se humedece con la salsa

3. Cómo usarla correctamente

  • Coloca la piedra en el horno mientras se precalienta.
  • Déjala mínimo 30 minutos en la temperatura más alta.
  • Usa una pala o una bandeja sin bordes para deslizar la pizza.
  • No laves la piedra con jabón: solo raspa y limpia en seco.

4. Resultados

Con piedra refractaria, la pizza casera se acerca muchísimo a una pizza profesional:
más aireada, más seca por abajo, más crujiente y más sabrosa.

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