¿Sabías que el queso feta, uno de los quesos más antiguos y apreciados en el mundo, tiene una historia fascinante y un proceso de elaboración que lo hace único? Originario de Grecia, este queso blanco y salado no solo es un ingrediente esencial en la cocina mediterránea, sino que también es una verdadera joya cultural y gastronómica. Pero lo que realmente lo distingue es la leche con la que se elabora, así como los métodos tradicionales que han sido transmitidos de generación en generación.
El queso feta auténtico, protegido bajo la denominación de origen protegida (DOP) en la Unión Europea, solo puede producirse con leche de oveja o una mezcla de leche de oveja y hasta un 30% de leche de cabra. Este detalle no es trivial, ya que estas dos leches aportan características únicas al sabor, la textura y el aroma del queso. La leche de oveja, rica en grasa y proteínas, le da al feta su cremosidad distintiva y su sabor ligeramente dulce con notas terrosas. Por otro lado, la leche de cabra, más ligera y con un toque ácido, equilibra el perfil de sabor, añadiendo frescura y un ligero picor que distingue al feta de otros quesos similares.
La calidad de la leche utilizada en el queso feta es crucial, ya que las ovejas y cabras que la producen suelen pastar libremente en las montañas y colinas de Grecia, alimentándose de una gran variedad de hierbas y plantas silvestres. Esta dieta natural influye directamente en la leche, dándole una riqueza de sabor que no se puede replicar en sistemas de producción industrial. Además, el clima mediterráneo, con sus inviernos suaves y veranos cálidos, crea un ambiente ideal para estos animales, asegurando que la leche sea de la mejor calidad posible.
El proceso de elaboración del queso feta es tan especial como los ingredientes que lo componen. Tras recolectar la leche fresca, esta se calienta suavemente y se le añade cuajo natural para que coagule. Una vez que la cuajada se separa del suero, se corta en pequeños trozos y se coloca en moldes para eliminar el exceso de líquido. Aquí es donde comienza a formarse la textura firme pero quebradiza que caracteriza al feta.

Posteriormente, el queso se sala generosamente, un paso crucial que no solo le da su sabor salado único, sino que también actúa como conservante natural. A diferencia de muchos quesos que se envejecen en condiciones secas, el feta se madura en salmuera, una mezcla de agua y sal, durante al menos dos meses. Este método de maduración en líquido permite que el queso desarrolle su sabor distintivo y mantenga su humedad.
Además de su sabor y textura incomparables, el queso feta tiene numerosos beneficios para la salud. Al ser elaborado principalmente con leche de oveja y cabra, es más fácil de digerir para muchas personas que los quesos hechos con leche de vaca. También es una excelente fuente de proteínas, calcio y vitaminas esenciales como la vitamina B12 y la riboflavina, nutrientes que apoyan la salud ósea y el funcionamiento del sistema nervioso.
Curiosamente, el queso feta tiene un lugar especial en la mitología griega. Según la leyenda, fue Polifemo, el cíclope de “La Odisea” de Homero, quien descubrió el arte de hacer queso cuando almacenó leche en un saco de piel de animal y la encontró transformada en un queso delicioso al cabo de unos días. Este relato subraya la profunda conexión del feta con la cultura griega, una conexión que sigue viva en la actualidad, ya que el feta se utiliza en una gran variedad de platos tradicionales como la famosa ensalada griega, spanakopita (empanadas de espinaca y queso), y en múltiples recetas modernas.
En definitiva, el queso feta no es solo un alimento, sino un símbolo de tradición, sabor y calidad. Cada bocado de este queso salado y cremoso es un viaje a las soleadas colinas y las azules costas de Grecia, donde la simplicidad y la naturaleza se combinan para crear algo extraordinario. Así que la próxima vez que disfrutes de un plato con queso feta, recuerda la rica historia y los cuidadosos métodos que hay detrás de su elaboración, y aprecia cómo algo tan simple como la leche puede transformarse en un manjar tan exquisito. 🌿🧀


