¿Sabías que la piña tarda casi dos años en madurar? 🌱🍍
Aunque hoy la vemos como una fruta tropical accesible en cualquier mercado o supermercado, detrás de cada piña que llega a tu mesa hay un proceso largo y fascinante.
La piña, originaria de Sudamérica y con gran importancia en países como Brasil, Costa Rica y Filipinas, no es una fruta que aparezca de la noche a la mañana. Desde que se siembra la corona (la parte superior de la piña) o se utiliza un hijuelo, la planta necesita alrededor de 18 a 24 meses para dar su primer fruto. Esto significa que un agricultor debe cuidar la planta casi dos años antes de obtener una sola piña madura y lista para el consumo.
Durante este tiempo, la planta pasa por diferentes fases: primero desarrolla sus hojas largas y rígidas, después forma una inflorescencia en el centro que, con el tiempo, dará lugar al fruto que conocemos. Algo curioso es que la piña en realidad está formada por muchas bayas fusionadas, lo que explica su textura tan característica.

Este proceso lento hace que la piña sea una fruta de gran valor, no solo por su sabor dulce y refrescante, sino también por el esfuerzo y la paciencia que requieren los productores. A pesar de que hoy se usan técnicas de cultivo más modernas para acelerar un poco el proceso, el tiempo de espera sigue siendo considerable.
La próxima vez que disfrutes un jugo de piña, una piña colada o una rebanada fresca y jugosa, recuerda que alguien esperó casi dos años para que esa fruta llegara a tu mesa. 🍹✨


