No toda la comida correcta es memorable.
Un platillo puede respetar tiempos, técnicas y sazón… y aun así resultar aburrido.

1. Qué hace que un platillo sea plano

La monotonía sensorial es el principal problema:

  • Mismo tipo de textura
  • Sabores sin contraste
  • Temperaturas similares

El cerebro percibe todo como una sola nota.

2. El papel del contraste

El interés culinario nace del equilibrio:

  • Suave + crujiente
  • Graso + ácido
  • Caliente + fresco

Estos contrastes mantienen la atención durante toda la experiencia.

3. Técnica vs intención

La técnica asegura que el platillo esté bien hecho.
La intención define si ese platillo se recuerda o se olvida.

No es cuestión de agregar más ingredientes, sino de decidir mejor.

4. Por qué lo simple puede ser fascinante

Un platillo sencillo con buen contraste resulta más interesante que uno complejo sin dirección.

Conclusión

La buena cocina no solo se mide por corrección.
Se mide por la capacidad de mantener el interés hasta el último bocado.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *