La canela es una de las especias más antiguas y utilizadas del mundo, pero también una de las más desconocidas en cuanto a su origen. Muchas personas la consumen sin saber que no proviene de una semilla, ni de un fruto, ni de una flor.
La canela es, literalmente, corteza de árbol.
1. El origen botánico de la canela
La canela proviene de árboles del género Cinnamomum, originarios principalmente del sur de Asia.
Para obtenerla, se realiza un proceso cuidadoso:
- Se corta la rama del árbol
- Se retira la capa exterior de la corteza
- Se aprovecha la corteza interna
- Se deja secar al aire
Durante el secado, la corteza se enrolla de forma natural, creando los palitos de canela que conocemos.
2. Por qué la canela tiene un aroma tan complejo
El aroma característico de la canela proviene de aceites esenciales presentes en la corteza, principalmente el cinamaldehído.
Estos compuestos se concentran durante el secado y son responsables de:
- Su dulzor natural
- Su calidez aromática
- Su ligero toque picante
Al ser una corteza, su sabor es profundo y persistente, diferente al de semillas o hojas.
3. Canela en rama vs canela molida
La canela en rama conserva mejor sus aceites esenciales.
Por eso:
- Tiene un aroma más intenso
- Dura más tiempo sin perder sabor
- Permite infusiones más limpias y controladas
La canela molida, aunque práctica, pierde aroma más rápido porque expone mayor superficie al aire.

4. Tipos de canela y diferencias
No toda la canela es igual.
Las más conocidas son:
- Canela Ceylán: más suave, dulce y aromática
- Canela Cassia: más intensa, picante y dominante
Ambas provienen de corteza, pero de especies distintas.
5. Uso de la canela en cocina profesional
En cocina profesional, la canela se usa con precisión:
- En rama para infusiones y fondos aromáticos
- Molida en pequeñas cantidades para postres y mezclas de especias
- Con cuidado, porque puede dominar fácilmente
No se trata de cantidad, sino de equilibrio.
Conclusión
La canela no es solo una especia común.
Es el resultado de un proceso natural donde la botánica, el secado y el tiempo transforman una corteza en uno de los aromas más reconocibles del mundo.
Entender su origen permite usarla mejor y respetar su potencia.
En cocina, conocer el ingrediente es el primer paso para dominarlo.


