El azúcar morena suele asociarse con una opción más natural o saludable frente al azúcar blanca. Sin embargo, esta percepción no siempre corresponde con la realidad del proceso industrial moderno.
1. Cómo se produce el azúcar blanca
El azúcar blanca se obtiene principalmente de la caña de azúcar o de la remolacha.
El proceso incluye:
Extracción del jugo
Purificación
Evaporación
Cristalización
El resultado es sacarosa casi pura, sin color ni sabor adicional.
2. Qué es realmente el azúcar morena comercial
En la mayoría de los supermercados, el azúcar morena no es azúcar sin refinar.
Se trata de:
Azúcar blanca refinada
A la que se le añade melaza
La melaza es un subproducto del refinado del azúcar.
Su reincorporación aporta:
Color oscuro
Sabor ligeramente acaramelado
Textura húmeda
Pero no cambia de forma significativa su composición nutricional.

3. ¿Aporta más nutrientes?
La melaza contiene minerales como calcio, hierro o potasio.
Sin embargo, la cantidad presente en el azúcar morena es tan pequeña que no representa un beneficio real para la salud cuando se consume en porciones normales.
Desde el punto de vista metabólico, el cuerpo procesa el azúcar morena y la blanca de manera muy similar.
4. La excepción: azúcares menos refinados
Productos como:
Panela
Piloncillo
Azúcar mascabado auténtico
Sí pasan por menos procesos industriales.
Aun así, siguen siendo azúcar y elevan la glucosa de forma comparable.
5. Uso del azúcar morena en cocina profesional
En cocina y repostería, el azúcar morena se utiliza por razones técnicas:
Aporta humedad a masas
Da sabores más profundos
Mejora la textura en galletas y pasteles
Favorece caramelizaciones más complejas
Su elección es culinaria, no nutricional.
Conclusión
El azúcar morena no es intrínsecamente más natural que la blanca.
La diferencia principal está en el sabor, la textura y el uso en cocina, no en su impacto en el organismo.
Entender esto permite usar cada tipo de azúcar con criterio, sin mitos ni falsas expectativas.


