¿Sabías que el almidón liberado por las papas mientras se cocinan en agua espesa naturalmente las salsas?
Las papas, además de ser uno de los alimentos más versátiles y populares en la cocina, tienen un secreto que muchos cocineros utilizan para mejorar la textura de sus platillos: el almidón. Al cocinar papas en agua, se liberan pequeñas cantidades de almidón, un compuesto que tiene la increíble capacidad de espesar líquidos de manera natural. Este proceso, que ocurre durante la cocción, puede transformar una salsa o guiso aguado en una preparación más densa y cremosa, sin necesidad de añadir harinas o maicena.
Este truco es ampliamente utilizado en recetas de guisos y sopas, donde las papas cumplen una doble función: aportan su delicioso sabor y actúan como espesante. Es una técnica especialmente útil cuando deseas mantener el plato lo más natural posible, sin añadir ingredientes artificiales o conservantes. Además, el almidón de las papas no altera el sabor del plato; de hecho, lo intensifica, haciendo que los sabores se mezclen de forma más homogénea y deliciosa.
Al cocinar papas, especialmente si decides no pelarlas, este almidón se mezcla con el agua de cocción, creando un líquido espeso que puede reutilizarse en otros platillos. Así, el agua de cocción de las papas no solo sirve para espesar salsas, sino que también puede utilizarse como base para caldos o sopas, añadiendo nutrientes y una textura suave y cremosa. Es un pequeño truco que los cocineros han utilizado durante generaciones para sacar el máximo provecho de cada ingrediente en la cocina.

Por ejemplo, si preparas un guiso con papas, notarás que a medida que las papas se cocinan y se descomponen ligeramente, el líquido del guiso se vuelve más denso y cremoso. Este proceso ocurre sin necesidad de agregar otros ingredientes, lo que resulta en un plato con una consistencia más rica y sabrosa. Y lo mejor de todo es que se trata de un proceso completamente natural.
Además, si usas papas en tus purés o salsas, este almidón ayuda a darle una textura más suave y untuosa, ideal para acompañar carnes o vegetales. Un puré de papas bien hecho, donde el almidón ha sido aprovechado al máximo, puede ser el acompañamiento perfecto para casi cualquier platillo, proporcionando una textura que es a la vez suave y firme.
Otro beneficio del uso del almidón de las papas es que es apto para personas con intolerancias al gluten. A diferencia de la harina o la maicena, que suelen utilizarse para espesar salsas, el almidón de las papas no contiene gluten, lo que lo convierte en una excelente alternativa para quienes necesitan seguir una dieta libre de gluten.

En términos de eficiencia culinaria, aprovechar el almidón liberado por las papas durante la cocción es también una manera de ser más sostenible en la cocina. Reutilizar el agua de cocción en otros platillos te permite reducir el desperdicio y sacar el máximo provecho de cada ingrediente. Además, este truco es muy económico, ya que no necesitas comprar espesantes adicionales.
Si alguna vez te encuentras con una salsa demasiado líquida o una sopa que necesita un poco más de cuerpo, simplemente agrega un poco del agua de cocción de las papas y verás cómo mejora la consistencia. Incluso en guisos o platillos con base de caldo, el agua de las papas puede ser el toque mágico que haga la diferencia entre una salsa simple y una cremosa y espesa.

