Uno de los principios fundamentales de la cocina profesional es respetar la frescura de los ingredientes. Cuando los productos son frescos, su sabor es intenso y complejo, por lo que requieren menos sal, azúcar o especias adicionales.
1. La frescura potencia el sabor natural
Los tomates recién cosechados, los pescados del día y las hierbas recién cortadas tienen compuestos aromáticos activos que desaparecen o se debilitan rápidamente con el tiempo.
- Sal y pimienta apenas son necesarios para realzar el sabor
- Aceites, vinagres o jugos cítricos complementan sin tapar
2. Riesgos de sobrecondimentar
Cuando se añade demasiado condimento a ingredientes frescos:
- Se pierden los matices naturales
- Los sabores se vuelven planos o artificiales
- Se altera la textura o el aroma del plato
Por ejemplo, un pesto con hierbas frescas no necesita excesivo ajo ni queso; el equilibrio se logra respetando la frescura.

3. Estrategias para cocinar con frescura
- Probar antes de sazonar
- Usar sal fina para controlar mejor la intensidad
- Agregar condimentos al final, no al inicio
- Elegir aceites y vinagres de calidad para potenciar sin recargar
4. Ventajas de menos condimentos
- Plato más saludable, con menor sodio y azúcar
- Resalta la calidad de los productos
- Mayor elegancia y delicadeza en sabor y presentación
Conclusión
Cocinar con ingredientes frescos es una filosofía: menos es más.
Al respetar su sabor natural, conseguirás platos más equilibrados, sabrosos y profesionales. La frescura es el mejor condimento que puedes usar.


