El té verde es una de las bebidas más apreciadas en el mundo por su sabor y propiedades.
Sin embargo, su preparación requiere precisión, especialmente en la temperatura del agua.
1. Por qué es más delicado
A diferencia de otros tés, el té verde no pasa por un proceso de oxidación.
Esto significa que:
- Conserva compuestos más sensibles
- Tiene sabores más sutiles
- Reacciona más al calor
2. El problema del agua hirviendo
Cuando se utiliza agua a 100 °C:
- Se liberan demasiados taninos
- Aumenta la astringencia
- Se genera un sabor amargo
Además, algunos compuestos aromáticos se degradan.

3. Temperatura ideal
Para obtener el mejor resultado:
- 70–80 °C → sabor equilibrado
- 80–85 °C → sabor más intenso
- 100 °C → sabor amargo
El control de temperatura es clave.
4. Tiempo de infusión
Además de la temperatura:
- 1–3 minutos es lo ideal
- Más tiempo puede intensificar el amargor
5. Experiencia sensorial
Preparado correctamente, el té verde ofrece:
- Notas frescas
- Sabor suave
- Ligera dulzura natural
Esto se pierde cuando se “quema” con exceso de calor.
Conclusión
El té verde no tolera el agua hirviendo.
Su preparación requiere cuidado y precisión para disfrutar de su verdadero sabor.
En este caso, unos grados hacen toda la diferencia. 🍵✨


