La mayoría de las personas aprende a cocinar observando. Esto crea hábitos que se repiten durante años sin cuestionarse si realmente funcionan.
Cocinar por costumbre no siempre da malos resultados, pero limita la capacidad de mejorar.
1. El problema de repetir sin entender
Muchas recetas se siguen de forma automática:
- Siempre el mismo orden
- Siempre el mismo fuego
- Siempre el mismo tiempo
Aunque los ingredientes cambien, el método no se adapta.
2. La lógica detrás de la cocina
Cocinar con lógica implica entender:
- Cómo reacciona el alimento al calor
- Cuándo necesita sal
- Por qué ciertos procesos requieren reposo
Esto permite tomar decisiones en lugar de solo seguir pasos.

3. Adaptar en lugar de copiar
Cuando se entiende la lógica, una receta deja de ser una regla fija y se convierte en una guía.
Esto da libertad para ajustar sabores, texturas y tiempos.
4. Cocina cotidiana vs cocina consciente
La cocina consciente no es complicada ni lenta.
Es observar, probar y corregir mientras se cocina.
Conclusión
Cocinar bien no depende de recetas perfectas.
Depende de entender qué está pasando en cada paso.


