Durante años, la grasa fue vista como un enemigo en la alimentación. Sin embargo, la ciencia nutricional y gastronómica ha demostrado que la grasa cumple funciones esenciales, una de las más importantes es su capacidad para prolongar la sensación de saciedad.
Entender este proceso permite cocinar y comer de forma más inteligente.
1. Qué es la saciedad
La saciedad es la sensación de plenitud que aparece después de comer y que inhibe el hambre durante un periodo de tiempo.
No depende solo de la cantidad de comida, sino de:
- Composición del alimento
- Tiempo de digestión
- Respuesta hormonal
- Señales al sistema nervioso
2. Por qué la grasa sacia más
La grasa tiene varias características que influyen directamente en la saciedad:
- Se digiere más lentamente que carbohidratos simples
- Retrasa el vaciado gástrico
- Estimula la liberación de hormonas como la colecistoquinina
- Proporciona energía sostenida
Esto hace que el cuerpo perciba la comida como más “completa”.

3. Comparación con otros macronutrientes
- Carbohidratos simples: generan saciedad rápida pero corta
- Proteínas: sacian de forma eficiente
- Grasas: prolongan la saciedad en el tiempo
Por eso, las comidas más equilibradas combinan los tres.
4. Ejemplos claros en la cocina diaria
- Un desayuno con aguacate sacia más que uno solo con pan
- Yogur entero mantiene el hambre controlada más tiempo
- Salsas con aceite de oliva generan mayor sensación de plenitud
La clave está en la calidad y la cantidad.
5. Grasa no es exceso
Usar grasa correctamente no significa abusar de ella.
En cocina profesional, la grasa se utiliza para:
- Dar equilibrio
- Controlar el apetito
- Mejorar la experiencia sensorial
- Evitar el picoteo constante
La ausencia total de grasa suele provocar hambre prematura.
6. Cómo aplicarlo en casa
- Incluye grasas de buena calidad (aceite de oliva, aguacate, frutos secos)
- Evita comidas completamente libres de grasa
- Combina grasa con proteína y fibra
- Ajusta cantidades, no elimines ingredientes
Conclusión
La grasa no solo aporta sabor y textura, también regula el apetito.
Comprender cómo prolonga la saciedad permite tomar mejores decisiones culinarias y nutricionales. En cocina, el equilibrio siempre es más efectivo que la restricción.


